Desafina tu armónico instrumento
que odio saber que te miran,
me alegra oír su melodía, y respiro
sabedor, valiente, y contento;
No oigo al extraño y suave acento,
desesperado me duermo, anda en ti
la buena boca y resopla
Dejada de todo y soltando acento,
Sin más que menos rojo hielo
Y sin mas poesía que tú,
Lloraras tu por mi ado;
Pero más altivo era el escriba,
que te ama y te teme amada mía,
una cuerda que da sentido a mis escritos.
martes
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 transmisiones:
Publicar un comentario